jueves, 9 de junio de 2011

Visita Semanal

Es ese dia de la semana cuando el tiempo se detiene y regresa el reloj a un espejismo donde todo no es lo que parece ser. Te veo cocinando y lavando platos y no hay rasgo que no perteneces en este hogar. Luego como una familia nos sentamos a la mesa del comedor y compartimos la cena.

"Esta deliciosa la comida”, digo en mi refrán de costumbre cuando tu cocinabas.

“La ensalada no esta tan buena. Creo que los tomates estaban malos,” dices tú en tu respuesta familiar tratando de incitar algún comentario negativo, esa es tu costumbre. Pero nunca lo has obtenido, porque para mí no hay vez en que te ha salido mal la comida.

Luego vemos una película como solíamos hacer antes. Es una película que no esta buena y lamento que gastamos nuestro tiempo limitado en verla, pero le pongo buena cara y la vemos hasta que cansado nos quedamos casi dormidos en la mitad, y la apagamos.

“Hasta mañana”, te digo, mientras salgo del cuarto de nuestro hijo, y te traigo al niño a tu lado. Eso también es la costumbre.

“Hasta mañana”, me dices.

Luego me levanto a la media noche cuando me visita Tristeza, mi compañera de las mañanas. “Que haces aquí? Es la 2 de la madrugada. Como entraste a esta casa?” Solo me mira y me dice, “Tranquilo, que ya estoy contigo,” y me abraza.

Voy al baño y al pasar por el cuarto donde estas durmiendo soy transportado a otro tiempo cuando vivías aquí y contemplo el momento. Luego veo en una esquina que hay alguien que también ha invadido mi casa y es Desesperación, con quien he tratado de romper, pero es insistente en regresar conmigo. Me susurra, “Tu nunca vas a tener a nadie. Tienes 34 anos. Da gracias que por lo menos una vez a la semana una mujer comprometida te acompaña y espanta las sombras y limpia esta casa de las telas de arañas.”

“Pero no es mía”, le digo mientras me tormenta las fotos sexy que adornan los cuadros de la sala.

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